La Universidad de Oriente, a través de CREDIUDO, ha emprendido una transformación radical en su sistema de evaluación docente que está redefiniendo los estándares de calidad educativa en la región. Este nuevo modelo, implementado inicialmente en el Núcleo Anzoátegui tras dos años de investigación y desarrollo, integra cuatro componentes fundamentales que representan un salto cualitativo respecto a los sistemas tradicionales.
El primer pilar es la Observación de Aula 4.0, donde especialistas en pedagogía utilizan inteligencia artificial para analizar no solo el contenido impartido, sino también elementos como tono de voz, lenguaje corporal y participación estudiantil, mediante sensores y software especializado. Cada sesión genera un informe con más de 50 métricas diferentes, desde el tiempo de espera para responder preguntas hasta la distribución espacial de la atención en el aula.
El segundo componente es el Portafolio Digital Integral, que va más allá de los simples planes de clase para incluir evidencias de aprendizaje, autoevaluaciones reflexivas y hasta grabaciones de clases modelo. Este portafolio se aloja en una plataforma blockchain que garantiza la autenticidad y trazabilidad de los documentos.
La Evaluación 360° constituye el tercer eje, incorporando feedback no solo de estudiantes (a través de formularios dinámicos que se adaptan según las respuestas), sino también de colegas, personal administrativo y egresados. Este sistema ha identificado correlaciones sorprendentes, como que los docentes mejor evaluados por los empleadores suelen ser aquellos que dedican al menos 20% de su tiempo a estudios de casos reales.
Finalmente, el Desempeño en Investigación y Extensión se mide mediante un algoritmo que pondera no solo la cantidad de publicaciones, sino su impacto social real, incluyendo patentes, consultorías y participación comunitaria.
Los primeros resultados tras seis meses de implementación muestran que el 68% de los 320 docentes evaluados han alcanzado el nivel de excelencia, mientras que el 32% restante está en programas de mejora personalizados. Este sistema, que requirió una inversión de $450,000 en tecnología y capacitación, será escalado progresivamente a todos los núcleos universitarios, con proyección de completarse para 2026.